Ardor lesbico sexo camaras video chat de sexo de calidad

La verdad es que estuve más de 50 minutos con eso de sus pechos a su vagina y de ahí a su ano y de regreso siempre con la lengua, es algo que me encanta y a ella le fascinó después algunos orgasmos y peticiones de que la poseyera le hice caso… Hasta que justo un día antes de que llegase mi mujer, le presenté a uno de los contables de mi empresa, un chico recién graduado de la universidad, que nada más al ver a la chica quedó prendado, el pobre, se la presenté como la hija de mi vecino, una muy buena muchacha, que había tenido mala suerte, ya que su novio después de embarazarla la abandonó.

me la empecé a comer, pasé lentamente mi lengua sobre sus labios vaginales, ella sólo alcanzaba a decir – Siiiiiii, sigue mi pequeño- más amor, más, besa el botón, tomaba mi cabeza, la subía y bajaba con desesperación, yo estaba arrodillado a sus pies y subí sus piernas en mis hombros, con esto la tenía a plenitud tanto su vagina como su ano rico. Y se vino en mi boca, tomé sus jugos y subí lentamente besando su cuerpo sus pechos su ombligo hasta llegar a sus flácidos, pero ricos pechos, los mordí, los besé, chupé hasta que ella nuevamente empezó a gemir – Hummmmm, siii que rico cómeme mámame, yo seguía sus órdenes y más atención ponía a lo que hacía, mi boca en sus senos y mis dedos en su vagina y ano entrando y saliendo en toda la casa solo se oía – Hummmmmmmm. Al parecer el alboroto que formamos entre ella y yo fue tal que la administración del motel temiendo que se estuviera cometiendo una violación o algo pero llamó a la policía.

Mi lengua no paraba, mientras mis dedos pasaban por sus pezones mi lengua estaba en su clítoris lo mordía suavemente ella gemía –Dale amor más que ricoooooooooo. Que bien mamas papi – mi lengua bajaba por sus labios vaginales entraba y salía de su vagina y bajaba por su ano ahí le mordía los bordes y ella se tensaba pedía más, mientras tanto mis manos estaban entrando y saliendo de su vagina- Ya papi me vengo. Rico, másssssssssss, así, así, que placerrrrrrrrrrrr, – no dejaba de hablar. Durante la semana y media que mi mujer y su madre estuvieron fuera, Rosemary y yo no perdimos tiempo, ella el resto del tiempo me buscaba en mi propia oficina, donde apenas se marchaban los empleados teníamos nuestros encuentros.

-Es que no es cierto eso que te dije, nunca he estado con alguien. Eso enervó a Leonor, que acrecentó su regodeo vaginal en beneficio de su propio clítoris.

Me sorprendió escuchar eso, pero al mismo tiempo me emocionó saberlo, me levanté de la cama y lo abracé diciéndole al oído: -Yo también estoy nervioso y tengo miedo pero es más mi deseo de estar contigo. “Eso, – dijo – por las cacho imbéciles que se quedan en casa rezando mientras su pobre marido tiene que irse de putas como yo. ” – “Eres fenomenal, Leonor o como coño te llames, pero oye ¡te estás poniendo cachonda!

A mi me causaba gran placer tener su pene en mi boca, el hecho de que comenzara a moverse de arriba abajo queriendo que su pene entrara cada vez más en mi boca me decía que lo estaba disfrutando mucho, cuando estuvo a punto de eyacular me dijo que me detuviera, que no quería hacerlo dentro de mi boca, pero yo le dije que lo quería hacer. Cada día un poco más hasta llegar por fin a poseerme en directo. Leonor duchó concienzudamente al cliente, lo vistió y él se despidió con un beso en el cuello y ojos de arrobo. Dadme una habitación para mi sola que la lleno de tíos.

Cuando tuvo el orgasmo sentí como su pene se ponía duro con cada contracción y me llenó de semen la boca, tragué la mayoría de él pero dejé un poco en mi boca, me levanté y lo besé, pasándole el poco semen que me había quedado, él dijo que quería probar pero me negué… Esperar a que Paco se calentara –aunque eso lo tardaba-. Ya era toda una estrella de la cámara pensaba riéndome yo sola cuando me duchaba esperando que llegara la hora. Y llegó lo que tenía que llegar: llegó el día en que quedo con otro hombre. Ella le dijo: – “El sábado es mi presentación pública en esta casa, subasta incluida; no faltes mi amor.” Nos había dejado estupefactas. Princesa, asombrada, lo habló con Sirena y decidieron seguirle la corriente. Antes de marcharse Leonor-Ana, Princesa le propuso el formato de invitación a enviar a cuatro clientes distinguidos, que, con el primero de hoy y el propio Mario, compusieran la corte de la neófita. Leonor de Acebedo y Mirón, condesa de Suñén La señora condesa tendrá el placer de follar en público con los asistentes, en el orden que resulte de subasta cerrada.

Mi verga entraba y salía muy rico, yo que estaba súper caliente preferí cambiar de posición para que ella llevara el ritmo y al sacarla de ahí hice que se montara en mí. Empezamos a platicar de nuevo de varios temas, yo no quería tomar porque no quería tener pretexto y decirle que me gustaba echándole la culpa al alcohol. El culete hacia arriba y con las manos agarrando el borde de la mesa. Se había dispuesto que ese día yo no recibiera clientes con cita previa sino que los captara en la barra, por que Leonor conociera el proceso completo del servicio así que me dediqué a coquetear con la clientela allí presente.

Hummm, ricoooo, que verga tan sabrosa – decía y se movía más, yo tomé sus pechos y los mamé como nunca, sentía que me venía y la tomé por las nalgas y metí mi dedo en su ano, ella solo alcanzó a exclamar – Ricoooooooo amor, ricoooooooo, ayyyyyyyyyyyyy – y ambos nos vinimos a la par. Vimos una película mientras comíamos palomitas, apagó la luz y se sentó en una silla un poco atrás de mi vista, cuando terminó nos pusimos a platicar de varios temas, él me contó algunas de sus anécdotas graciosas… Poco después partía con uno de ellos hacia la alcoba nº 24.

Empezó a suspirar ¡ummmmmmmmmmmmmmm papi, que rico besas! Y cuando menos ella lo esperaba en una en que se lo saqué del todo, al volverlo a enterrar lo hice dentro de su culo.

, decía ella mientras masajeaba mi erecta verga, cuyas medidas son normales, 18 cms. Rosemary chilló, gritó y creo que hasta lloró pidiendo que se lo sacase al principio, pero después de unos pocos segundos, en que al mismo tiempo le apretaba su coño con una de mis manos, ella comenzó a mover su apretado culo de lado a lado.

Me miró de una forma como diciendo que tenía miedo. Con la vergüenza que me daba el que me vieran desnuda. Así lo hice mientras me desnudaba él, morosamente, de mis escasas ropas excepto de las medias y me empitonaba a placer; yo mientras lo acariciaba y le lanzaba frases encendidas de amor o más bien de jerga prostibularia, hasta que acabó corriéndose como un energúmeno, aplastándome casi. Leonor estaba con un aplomo increíble: ayudó a desvestirse al cliente, lo lavó con sus propias manos en el bidé, mientras conversaba animadamente con él. Veo por tu anillo que estás casado, y con lo buen mozo que eres seguro que tendrás una mujer preciosa… Era capaz de rezar el rosario mientras jodía como si orinara. Él lo olió despacio, la agarró por la cintura y la tiró sobre la cama: “Guarra” – dijo, y, agarrándola por las nalgas, la atrajo en vilo hacia su pito, atravesándola.

Tags: , ,